"Dicen que romper un espejo trae siete años de mala suerte. Mienten. A mí me devolvió treinta"
- infodanielafalves
- 26 de mai.
- 2 min de leitura
Existen libros que nacen de una idea.Y hay otros que nacen de una necesidad profunda de sentir, comprender y transformar aquello que llevamos en silencio.

Treinta Frag´mentos nació exactamente de ese lugar.
No solo como mi primer libro en lengua española, sino como un reflejo íntimo de todo aquello que muchas veces se rompe dentro de cada uno de nosotros y necesita ser comprendido, sentido y reconstruido.
Durante mucho tiempo sentí que cargaba en silencio fragmentos de memorias, silencios, pérdidas, miedos y versiones de muchas personas que pasaron por mi vida, y quizá fue precisamente por eso que este libro necesitó existir.
A lo largo de estas páginas existe una mujer frente a un espejo roto. Pero también existe todo aquello que ese espejo representa: las partes que perdimos, las versiones que dejamos atrás, las heridas invisibles, la identidad fragmentada y el valor de volver a mirarnos de frente.
Escribir Treinta Frag`mentos fue sentarme frente a todos esos pedazos y aprender a mirarlos sin prisa por volver a pegarlos. Fue comprender que no siempre nos perdemos cuando nos rompemos. A veces, es precisamente ahí donde empezamos finalmente a vernos de verdad.
Este libro no es solo una narrativa lineal. Es un conjunto de emociones, pensamientos y momentos que se cruzan como reflejos de tantas almas y vivencias. Un libro sobre aquello que permanece en nosotros, incluso después de que todo parezca roto.
Elegir escribir en español tuvo también un significado muy especial para mí. Fue una forma de permitir que esta historia atravesara fronteras y encontrara otros corazones capaces de reconocerse en ella. Porque creo profundamente que las emociones humanas no tienen idioma. Todos nosotros, en algún momento de la vida, ya nos hemos sentido fragmentados. Todos hemos tenido que aprender a reconstruirnos.
Treinta Fragmentos habla de eso.
De aceptar nuestras grietas.
De comprender que romperse no significa desaparecer.
Y de descubrir que, a veces, es precisamente en los pedazos donde encontramos la versión más verdadera de nosotros mismos.
Más que un libro, esta obra se convirtió en un lugar emocional.Un espejo.Una herida abierta transformada en palabras.
Y quizá, entre estas páginas, también existan fragmentos tuyos.
Partes de ti que creías perdidas, pero que siguen esperando ser vistas, comprendidas y abrazadas.
Hoy, Treinta Frag´mentos deja finalmente de pertenecer solo a mí.
Y quizá esa sea la parte más hermosa de la escritura: comprender que aquello que un día nos dolió en silencio puede terminar tocando, acompañando o transformando a alguien al otro lado del mundo.

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